El dolor también era su dolor, sin poder ayudar
a un hijo que se ahogaba...
Decidió, sin pensar en ley o en Dios,
sólo una razón: su hijo la necesitaba.
Por ti,
por todo
y por nada.
Suceden muchas cosas, pero ninguna se parece a la anterior. Yesterday. Un joven estudiante de Literatura escribe y deja ser leído. Al igual que Arquímedes, yo también he encontrado mi punto de apoyo: la creación.
martes, 4 de mayo de 2010
sábado, 1 de mayo de 2010
¿De verdad piensas que las nubes del cielo son negras porque están repletas de agua?
No te engañes. Tú eres la única persona que decide el color de las nubes. Si tu vida consigue arrastrarte hacia aquel mundo encantado que aparece tras cerrar tus ojos podrás ser capaz de pintarlas. Utiliza el sabor de tus pensamientos para airearlas, dándoles forma, dulce algodón de azúcar. Miras atento, figura irradiante. "Cuando llora el sol sus lágrimas son oro y dolor", aquella sensación tan profunda que sientes bajo su mirada. Su reflejo ilumina tus colores, sus nevadas pisadas de agua. Cambian de forma al soplar. Viento, viento. Me desplaza, me hace inerte. Me deforma. Pero su color permanece. Blanco como la nieve, arcoiris de oro. Inquietud en mis ojos y volaré sobre sus montañas claras. ¡Qué dulce sabor!, vuelo sin miedo a nada. Color vida, camino futuro sin mis sombras. Porque no hay sombra más oscura que la negrura de las nubes en un día de lluvia. Y vuelta al principio. No te engañes, tú eres la única persona que decide el color de las nubes...
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